La India y China

La india y China ingresaron en la historia a partir de comunidades establecidas en las orillas de unos ríos, como Mesopotamia y Egipto. A partir de ahí, desarrollaron unas culturas sumamente avanzadas e influyentes, que bascularon durante siglos entre la dispersión y las tentativas de unidad, en medio de continuos enfrentamientos bélicos.

Las culturas del Indo

Hacia el año 2000 a.E.C., en el valle del Indo floreció una cultura del Bronce, urbana, que conocemos gracias a las excavaciones, las cuales han puesto de manifiesto conexiones con el mundo mesopotámico. Los principales núcleos urbanos fueron Mohenjodaro y Harappa, aunque se han descubierto muchos más. Su influencia se dejaba sentir desde el Himalaya hasta el golfo de Omán. Sus habitantes cultivaban los campos, poseían una escritura, aún no descifrada, y tenían conocimientos técnicos y científicos avanzados. Hacia 1500 a.E.C. las ciudades fueron saqueadas por invasores. Ignoramos quiénes eran, pero por esa misma época irrumpieron en la India pueblos indoeuropeos, procedentes del Irán, que desplazaron a la gente de la etnia dravídica autóctona. Eran pastores nómadas, que introdujeron el caballo y el carro de guerra.

A partir de la dinastía de los Gupta, la India se sumió en la inestabilidad y la desunión, hasta que en el siglo XI una parte de ella se incorporó al mundo islámico.

MohenjodaroRuinas de Mohenjodaro. La ciudad llegó a tener unos 30.000 habitantes.

Unificación y disgregación

Los indoeuropeos implantaron un tipo de sociedad patriarcal, dividida en tres castas dedicadas, respectivamente, a transmitir la tradición (sacerdotes), a la milicia y el funcionariado y, por último, al comercio, la artesanía y las tareas agrícolas. Esta época se conoce con el nombre de védica, adjetivo derivado de los Vedas, los libros sagrados de este pueblo, el cual, organizado primero en tribus y luego en reinos, acabó por ocupar todo el subcontinente indio. El mosaico de reinos resultante fue unificado por el rey Asoka (272-232 a.E.C.), que se convirtió al budismo y trató de extender esta doctrina por toda la India. Pero a su muerte su obra se desmoronó, y tras un período marcado por las invasiones de pueblos de las estepas centroasiáticas, se logró una efímera unidad con el Imperio de los Gupta (ss. IV-V d.E.C.), una dinastía que fue arrollada por otro pueblo de la estepa, los hunos heftalitas.

La ciudad de Harappa

Situada en territorio del actual Pakistán, las excavaciones se iniciaron en 1927. Comprende una ciudadela rectangular, de muros gruesos de ladrillo crudo. En uno de sus lados se levantan unos graneros y, en el interior del recinto, una fortaleza. La ciudad baja, donde debieron de vivir unas 30.000 o 40.000 personas, obedecía a un riguroso plan urbanístico en forma de damero.

Orígenes de China

La civilización china se originó a orillas de los grandes ríos, Amarillo y Yangtsé, donde se establecieron gentes de etnia mongola, procedentes de las estepas. Llevaban uns existencia precaria, marcada por las crecidas de los ríos, las incursiones de los nómadas y los seísmos. La búsqueda del equilibrio y la armonía, que subyace al pensamiento chino, quizás estuviera inspirada por el ansia de superar lo imprevisible y brutal de aquellos infortunios. El regadío no se adoptó hasta el siglo VI a.E.C.

Rio AmarilloEl río Amarillo debe su nombre al color que le confiere el loes (aluviones ) que acarrea.

El pueblo se rebela

"El pueblo tiene hambre porque los monarcas exigen muchos impuestos. Por esto tiene hambre. El pueblo se rebela porque el monarca actúa demasiado. Por esto se rebela. El pueblo no teme la muerte porque vive con dificultad. Por esto no teme la muerte. Quien vive con mucha dificultad no puede estimar la vida." (Lao Zi, pensador chino, nacido hacia 604 a.E.C.: Dao De Jing.)

TerracotaEjército de terracota (8.000 guerreros) de la tumba del emperador Qin Shihuang.

El "Imperio celestial"

La plena unificación del país no tuvo permanencia ni continuidad, aunque fue la aspiración que animó a las diversas dinastías que se sucedieron en estos primeros tiempos. Los Chou (1066-211 a.E.C.), que se dieron el título de Hijos del Cielo, hallaron ya un país que había establecido regadíos y graneros y que contaba con una escritura ideográfica. Temerosos siempre de las invasiones de los pueblos de las estepas, los chinos se encerraron en sí mismos cuanto pudieron, y al final la dinastía se dividió en dos, que controlaron el este y el oeste de China.

Gran MurallaLa Gran Muralla se extiende por unos 3.000 kilómetros.

"Se gobierna un gran Estado con el cuidado con que se fríen los pescaditos." (Lao Zi)

Los Chin y los Han

La dinastía Chin (221-206 a.E.C.) conoció los rigores de un poder fuerte, absoluto, en la persona de Quin Shihuang, empeñado en la unificación a la fuerza. Corea del Norte fue conquistada y se emprendió la construcción de la Gran Muralla, que ejemplifica tanto el temor a las invasiones como la voluntad de aislamiento. Con la dinastía Han (206 a.E.C - 220 d.E.C.) se alcanzó el esplendor cultural y se realizaron notables avances: adopción del papel, estudios de astronomía y realización de obras hidráulicas. Las doctrinas de Confucio, que había vivido en tiempo de los Chou, se adoptaron oficialmente y consagraron una sociedad estamental y meritocrática. Las rebeliones internas y los levantamientos campesinos debilitaron la dinastía y precipitaron el país en un período de tres siglos de divisiones, conflictos e inestabilidad.